La alegría todo mal espanta
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
La diferencia entre los buenos y los mejores es el corazón.
La compañía en la miseria hace a ésta más
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Haz bien y vive alegre.
El buen vino, venta trae consigo.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Echando a perder se aprende.
A la guerra, con la guerra.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Paso a paso se hace camino al andar.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
No hay mano que pueda para el tiempo
Donde va el mar, que vayan las arenas.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Nunca te apures para que dures.
De perdidos, al río.
Tres al saco y el saco en tierra.
Puta en ventana, mala mañana.
Cerrado a cal y canto.
Hermanos hay tanto por hacer!
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
El que ríe el último, ríe dos veces.
El que come aguacate sin sal, come mierda sin pensar.
Más haces callando que gritando.
A mucho vino, poco tino.
Nunca falta de que reírse.
El pasajero se conoce por la maleta.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Dar antes que amagar.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.