La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Si quieres ser estafado, paga por adelantado.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Cuando el hombre llega al extremo, aparece la oportunidad de Dios.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Los casados, casa quieren.
A falta de trigo, venga centeno.
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Dios es más grande que el mundo.
En hacer bien nunca se pierde.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Nunca llueve a gusto de todos.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
Unos por otros, la casa sin barrer.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Puro MAGAPA (Mal Aliento, Golpe de Ala y Pie de Atleta)
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Educación y pesetas, educación completa.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Un deber fácil no es un deber
Hay más tiempo que vida.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Burro cansado, burro empalmado.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
A bien se llega quien bien se aconseja.
El dinero del juego muchos lo tienen, pero pocos lo retienen.
El harto no se acuerda del ayuno.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Oír como quien oye llover.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.