La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Antes que el deber está el beber.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
Amor con casada, solo de pasada.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
A buen hambre, no hay pan duro.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Hay de todo en la viña del Señor.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Lo quiere como la mula a la carreta.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
No necesito niguas para ser tishudo.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
La suerte no es para quien la busca.
La esperanza es lo último que se pierde.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
No existe un tonto que no sea admirado por otro tonto.
Mal se conforma con el viejo la moza.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
El que antes de su muerte ha plantado un árbol, no ha vivido inútilmente.
Quien siempre adula se quema las mangas
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
La intención hace la acción
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.