Un mal pequeño es un gran bien.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
El mal que no es durable, es tolerable.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Con paciencia y con saliva el elefante se la metió a la hormiga.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Dios castiga sin piedra ni palo.
El buscador es descubridor.
Si hay miseria, que no se note
Poco dinero, poco sermón.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
El aburrimiento es una desgracia
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
El amor todo lo iguala.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Hombre refranero, medido y certero.
Al que obra bien, bien le va.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Lo poco, nunca dio mucho.
Oveja que anda, bocado halla.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
La necesidad hace maestros.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Según el soldado, así se le da la boleta de alojado.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Gota a gota, la mar se agota.
A cada paje, su ropaje.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Cada cosa tiene su precio.
Caballo que alcanza, pasar querría.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Más confío en el trabajo que en la suerte.