Qué pacaya te echaste encima!
Se dice el pecado, pero no el pecador.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Qué bien canta María después de la comida.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Vive de forma que no hagas daño a nadie, he aquí la aspiración suprema
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Del odio al amor hay solo un paso.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
El casado casa quiere.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
La mierda cuando la puyan hiede.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
Tiempo que se va, no vuelve más.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
El vino, de la verdad es amigo.
A hurón cansado, madriguera nueva.
El que primero llega, ése la calza.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
El que no le teme a la muerte es porque no le teme a la vida.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
El que es pendejo ni de dios goza.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
Hasta el rabo, todo es toro.
Con buena escoba, bien se barre.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Quiéreme poco pero continúa
¡No nos mires, unete! (Transición española).
Como el espigar es el allegar.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
A otro perro con ese hueso.