Un hombre puede lo que sabe
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
La vida no estaría cara, si la gente trabajara.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Quien cerca halla, cerca calla.
El paraíso está en el regazo de una madre.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
Amor sin plata, no dura.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Más groso que el Guelpa.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Lo que no se conoce no se apetece.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
De sabios es cambiar de parecer.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
El gandul es un cadáver con apetito.
Una cosa es ser sincero, y otra cosa ser grosero.
La ocupación constante previene las tentaciones.
El que apurado vive, apurado muere.
Estas son de mi rodada.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
El que no tiene opinión, se aprende cualquier canción.
Contra gustos no hay nada escrito.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
Una sola vez no es costumbre.
La mano que no puedes morder, bésala.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
En carrera larga hay desquite.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
La lluvia viene después de los bosques.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
La fuerza vence, la razón convence.
En casa llena presto se guisa la cena.
Una gran ciudad es un gran desierto.
En cada tiempo, su tiento.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Dejar de comer por haber comido no es tiempo perdido.