A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
A quien vela, todo se le revela.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
Dar y tejer es buen saber.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
Refrán de palo, refrán de fuego.
A árbol caído, todo son piedras.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
El que tenga tienda, que la atienda.
Comparte la carga y ésta será más ligera.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Cada uno es artífice de su ventura.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Atente al santo y no le reces.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
A cada pez le llega su vez.
Los hijos son la riqueza del pobre.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Es mejor sudar que temblar
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Come para vivir y bebe para comer.
Cosa hallada no es hurtada.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Mal apaña quien no engaña.
Quien prestó, perdió.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Necio por natura y sabio por lectura.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Reniego de plática que acaban en daca.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Yo que callo, piedras apaño.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Cazador, mentidor.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Dar limosna no aligera la bolsa
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.