En amores, los que huyen son vencedores.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Esa pregunta ni se pregunta.
La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
A feria vayas que más valgas.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
Camino robado, al otro día, sin gente.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Un día de obra, un mes de escoba.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Manda, manda, Pedro y anda.
A la vejez aladares de pez.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Lo que es igual, no es trampa.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Quien quita lo que da, al infierno va.
El interés tiene patas.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Belleza sin talento, veleta sin viento.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
Mejor solo que mal acompañao.
La duda es la llave del conocimiento.
Bien o mal, junta caudal.
Te pido hojas y me traes ramas.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
El burro adelante y la carga atrás.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
Obra acabada, maestro al pozo.
La fe mueve montañas.
Niño mimado, niño mal educado.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
La ignorancia es abuela del saber.
A tal casa, tal aldaba.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.