En San Antonio todo puerco es bueno.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
El que de joven corre, de viejo trota.
La ambición mató al ratón.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
El mejor premio es merecerlo.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Sol de invierno caliento poco.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Jugar bien sus cartas.
Cada quien, con su cada cual.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
Las acciones revelan las pasiones
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Al miedo plata; y al amor cariño.
La comida entra por los ojos.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Ser más bueno que el pan.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
El que tienes más saliva, come más hojaldres.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Al mal segador la paja estorba.
No hay que pensar que porque los sapos brincan son de hule.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Mucho ojo, que la vista erro.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
No comer por haber comido, es bienvenido.
¿Queres dormir al sueño?
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Para colmo de males, tratar con animales.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
El que mucho corre, pronto para.