Estudiante memorista, pozo a simple vista.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Mira que no está el horno para bollos.
Hasta los gatos quieren zapatos.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Jugar a dos barajas.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Abril, deja las viñas dormir.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
El vino hace buena sangre
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Nadie envejece a la mesa.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
A un bagazo, poco caso.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Que todo es ilusión menos la muerte.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Como turco en la neblina.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
El que afloja tiene de indio.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
Más vale callar que con borrico hablar.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Hay amores que matan.
El muerto delante y la griteria atrás.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
El mejor premio es merecerlo.