El tonto ni de Dios goza.
La alegría es gemela
Putas y toreros, a la vejez os espero.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
Amores reñidos, los más queridos.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Hombre cortés, de todos estimado es.
Refranes y consejos todos son buenos.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
A barriga llena, corazón contento.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
Más chulo que un ocho.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Jodido pero contento.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
De lo bendito, poquito.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
El comedido sale jodido.
A cada necio agrada su porrada.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Juego y paseo, solo para recreo.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.