Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Fue por lana y salió trasquilado.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
El trabajo ennoblece.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Hacerse el de la oreja mocha.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Buen amigo es el dinero.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Belleza sin bondad es como un vino picado
A buey viejo, cencerro nuevo.
Te quiero Andrés, por el interés.
A la ocasión la pintan calva.
Un ten con ten para todo está bien.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Muerto, ¿quieres misa?.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Los bellos caminos no llevan lejos.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
El amor mueve montaña.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Cantando se van las penas.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Hermano mayor padre menor.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Es viejo, pero no pendejo.
Buenas acciones valen más que buenas razones.