Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
Al mal tiempo, buena cara.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
A buenos ocios, malos negocios.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
A caracoles picantes, vino abundante.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Hombre refranero, medido y certero.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Más feliz que marica con dos culos.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Es agradable ser importante, pero más importante es ser agradable.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
Dulce y vino, borracho fino.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
La vida es grata, a quien bien la acata.
El tonto ni de Dios goza.