Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Cuando Abril se marcha lloviendo, Mayo viene riendo.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Cual andamos, tal medramos.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Llegar a punto de caramelo.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Atender y entender para aprender.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Con los descuidados, medran los abogados.
Suegra, ni de caramelo.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Más fea que un carro por debajo.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
El pez grande se come al chico.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Gente de montaña, gente de maña.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
De buena harina, buena masa.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
Hasta en los mocos hay diferencia: unos se tiran al suelo y otros se guardan en pañuelos de seda.
Casa de esquina, para mi vecina.
Pintada en los WC.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Idos y muertos, olvidados presto.
Hechos son amores y no buenas razones.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar