Esta lloviendo sobremojado
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Bueno está lo bueno.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
El vino, de la verdad es amigo.
Los mejores consejos, en los más viejos.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Nuestro gozo en un pozo.
Llenarle la cuenca a alguien.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Bien convida, quien prestó bebe.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
El joven armado y el viejo arrugado.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Perro ladrador, poco mordedor.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Qué bueno es comerse el grano sin tener que trillar la paja.
Agárrate, que hay curvas.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Por una alegría mil dolores
Mucho ruido y pozas nueces.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
Del agua mansa se asombra el perro.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
Malo es cojear delante de un cojo.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Emborrachar la perdíz
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
A gran solicitud, gran ingratitud.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.