Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Invierno frío, verano caluroso.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Amor grande vence mil dificultades.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Dama tocada, dama jugada.
La que no baile, de la boda se marche.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Ausente, apenas viviente.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
El frío conoce al encuero.
Amor forastero, amor pasajero.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
El juez injusto, colgado de un saúco.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
El tiempo de Dios es perfecto.
A buena mujer, poco freno basta.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Tetas de mujer, tienen mucho poder.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
Quien hace un cesto hace cien.