Están más concentraos que un jugo de china.
Un juego de cartas se juega con dinero
El enamorado es el camarada del alma.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Romero ahíto saca zatico.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Atrás viene quien las endereza.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Flores en Mayo, tarde o temprano hallo.
A amo ruin, mozo malsín.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Dios, si da nieve, también da lana.
Nunca falta un pelo en la sopa.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
La vida es un soplo.
Inútil como bocina de avión.
La que fácil llega, fácil se va.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
El buscador es descubridor.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Cuando se es rico, siempre se baila bien.
Ser lento en dar es como negar.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
La buena ropa abre todas las puertas.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Cada cual mire por su cuchar.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Querer es poder.
El sucio quiere ensuciar al otro.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.