Boca de fraile, solo al pedir la abre.
No caben dos pies en un zapato.
Yo que callo, piedras apaño.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
De mala sangre, malas morcillas.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Casamiento malo, presto es concertado.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
¡Qué bien dijo aquel que dijo, cuando dijo lo que dijo!
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Bien gobernar y no mucho bailar.
Por los Santos, la nieve en los campos.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
De veinte a sesenta, cornamenta.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Demasiado pedo para la mula.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
Jugar a las cartas vistas.
No hay duelo sin consuelo.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Da la mano al tonto y te cogerá hasta el hombro.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Más tira coño que soga.
La mentira busca el rincón.
Gloria mundana es gloria vana.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.