Escucha el silencio... que habla.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
Lo importante no es vivir mucho, sino vivir más.
Su ladrido es peor que un mordisco
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Botija nueva hace el agua fresca.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
De los muertos no se hable sino bien.
A tu marido muéstrale el culo, pero no del todo.
Cabeza grande y gran cabeza, son dos cosas muy diferentes.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Carga que place, bien se trae.
Las mujeres más hermosas, no siempre huelen a rosas.
El amor entra por los ojos.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Hacerse el sueco.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Quien te ha visto y quien te ve.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
Los mejores bienes, en ti mismo los tienes.
A viña vieja, amo nuevo.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
En la casa del cura siempre hay hartura.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
No necesito tecomates para nadar.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Donde se está bien nunca se muere
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
Bien aprende quien buen maestro tiene.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Jalan más dos tetas que tres carretas.
Aquellos polvos traen estos lodos.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.