Al bueno por amor y al malo por temor.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
En San Antón, calabazas al sol.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Amor con casada, solo de pasada.
Cuando el invierno es lluvioso, el verano es abundoso.
Deja al menos un huevo en el nido
Al perro más flaco, hasta las pulgas le abandonan.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Burro amarrado, leña segura.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Buena vida si refrenas tu ira.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Buen moro, o mierda u oro.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Los refranes y las tejas son cosas de casas viejas.
Quien es bueno y tiene amigos no acumula riqueza
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Cabeza vana no cría canas.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
La obra alaba el maestro.
Miren quién habló, que la casa honró.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Es gusano de la misma guayaba.
La práctica hace al maestro.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Dios los cría y ellos solos se juntan.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, es gallo que clavó el pico.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Humo de hogar no empaña el cielo.
El año nuevo nos viene anunciando cuando Diciembre se va tiritando.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Las mujeres buenas no tienen ojos ni orejas.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Y vuelta la burra al trigo.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.