A gordo mendigo pocos dan zatico.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Obras vea yo; palabras, no.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Donde hay obras, hay sobras.
A gran prisa, gran vagar.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Te paso la pala diego
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Ávila, santos y cantos.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Intimidades, solo en las mocedades.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Dar gusto da gusto.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Casa de esquina, para mi vecina.
Jodido pero contento.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.