Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Año de hierba, año de mierda.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Suegra y sin dinero, al brasero.
No trepes muy alto, no sea que la caída sea más fuerte.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Caerá el azuela, y meterá a Garcigüela.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
A falta de manos, buenos son los pies.
Con putas y bretones pocas razones.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Más aburrido que mico recién cogido.
Berenjena, ni hincha ni llena.
La Infantería no llega, y la caballería no pasa.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
El mal vecino ve lo que entra y no lo que sale.
El que vive de idealismos, muere de pesimismos.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
Conquista el amor solo aquel que huye
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
El que canta y danza se agita y no avanza.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Papel, testigo fiel.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
Amor de corneta, de diana a retreta.
En buena casa, mal inquilino.
De comerciar a robar, poco va.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.