La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
Nace en la huerta lo que no siembra el hortelano.
No hay nada peor que un año sin siembra.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
A falta de trigo, venga centeno.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Año hortelano, más paja que grano.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
La prisa es la madre de la imperfección.
Lo que no se conoce no se apetece.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Lo comido por lo servido.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Donde no hay mata, no hay patata.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
De una mentira ciento se derivan.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
La vida, como las motos, no tiene reversa.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
No conviertas en amigo al que has vencido
Freno dorado no mejora el caballo.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
El pan es freno del vino.
El que nace para chavito prieto nunca llega a vellón.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
No se puede servir a dos señores.