A burro muerto, la cebada al rabo.
El asesor financiero, no es quien arriesga el dinero.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
El lo que se pierde, se aprende.
Malo es llegar a viejo, peor no llegar a serlo.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Hombre osado, bien afortunado.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
La ocasión es la madre de la tentación.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
El que llora su mal, no lo remedia
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
El infierno no sirve para quemar paja.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
No hay novia fea ni muerto rico.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
La desgracia de un loco es dar con otro.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Torres más altas cayeron.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Dar tiro.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Año de brevas, nunca lo veas.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Caballo manco no sube escalera.
Después de la risa viene el llanto.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
El que no ayuda, estorba.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
Esto fue como llamarada de petate.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Zamora no se ganó en una hora.
Fue por lana y salió trasquilado.
Llegó el momento de la verdad.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.