De amores el primero, de lunas las de enero.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Viento del solano, agua en la mano.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Obra acabada, a dios agrada.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
El que quiera la fruta tendrá que trepar al árbol.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Amor de dos, amor de Dios.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Con el tiempo y la payeta, maduran los nísperous.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Más feliz que marica con dos culos.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Planta y cría y tendrás alegría.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Haber de todo, como en botica.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Reyes y mujeres no agradecen.
Buena madera, buen oficial espera.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
Caracoles de Abril para mí, los de Mayo para mi hermano y los de Junio para ninguno.
De dolor, nadie murió.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
Volverse humo.
La lluvia viene después de los bosques.
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra