Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Palabras de santo, uñas de gato.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
En septiembre cosecha y no siembres.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Solo ves el árbol y no el bosque.
Maestre por maestre, seálo éste.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
Una deuda, veinte engendra.
La mujer rogada y la olla reposada.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Al pez, una vez.
De los muertos no se hable sino bien.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Las novedades son la sal de la vida.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Agua de llena, noche de angulas.
Fiado has, tu pagarás.
El árbol que no da frutos, da leña.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Come santos, caga diablos.
Del tronco caído todos hacen leña.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
Más honor que honores.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Por las vísperas se conocen los santos.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Por la peana se adora al santo.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Fraile convidado echa el paso largo.