De que mueren los quemados más que de puritito ardor.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Burgáles, mala res.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Café cocido, café perdido.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
Emborrachar la perdíz
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
Por San Blas, el besugo atrás.
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
Hortelano tonto, patata gorda.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
El vino no tiene vergüenza.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Los langostinos, en el mar estaban y ya pedían vino.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Agarrando aunque sea fallo.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Redondear la arepa.
Tener el juego trancado.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Al pan pan y al vino vino.
Aceituna cordobí para boca toledana no vale un maravedí.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
El vino casi es pan.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Las palabras se las lleva el viento.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
Amor de lejos, felices los cuatro
De higos a brevas, larga las lleva.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
A su tiempo se cogen las uvas.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Cabrito el de Marzo, cordero el de enero.
Fuego sin humo puede haber; pero humo sin fuego no puede ser.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
A burra vieja, albarda nueva.
Contra el flato, bicarbonato.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.