Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Vino tinto con la vaca, y blanco con espinaca.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Ofrecer el oro y el moro.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Como chancho en misa.
La que fue flor, algo le queda de olor.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Machacando y más machacando se hace el gazpacho.
A pan duro, diente agudo.
Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
Con buen queso y mejor vino, más corto se hace el camino.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Jamón empezado, pronto mediado; jamón mediado, pronto acabado.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Zorra en viña, aligera la vendimia.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Las uvas están verdes.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Septiembre benigno, octubre florido.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
En la boca del horno se quema el pan.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Flaco hombre, mucho come.
Manos duchas comen truchas.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Quien siempre adula se quema las mangas
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Otros tiempos, otros modos.