A todo coche, le llega su sábado.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
La vida pende de un hilo.
Del mal vino, buena borrachera.
Se encontró con la horma de su zapato.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
El hablar mismo idioma.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Para los desgraciados se hizo la horca.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Obra hecha, dinero espera.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
No hay día malo sin día bueno.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Paciencia y barajar.
Buen moro, o mierda u oro.
Al amigo con su vicio.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Amor con celos, causa desvelos.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
Haz tu casa al solano y vivirás sano.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Lo que hace Dios es lo mejor.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
Con la paciencia llega la comprensión.Con la comprensión llega el conocimiento.Con el conocimiento llega el poder.
Hablando se entiende la gente.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Más ordinario que una monja en guayos.