Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Amar y saber, todo no puede ser.
Claridad, y no en el caldo.
Buena fama es buena cama.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Si el trabajo dignifica, ser digno nada significa.
El dolor embellece al cangrejo.
Favor publicado, favor deshonrado.
La buena obra, ella misma se loa.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Donde hay amor, hay dolor.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Después de un gustazo, un trancazo.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Amar a todos, confiar en nadie.
El amor iguala a los que se aman.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
A buena confesión, mala penitencia.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
A la larga, todo se arregla.
Llegar y besar el santo.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Demuestra tu agradecimiento con tu comportamiento.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Bondad con hermosura, poco dura.
La esperanza no llena la panza.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Buenas cuentas, conservan amistades.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Hacer el primo.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Pereza, llave de pobreza.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.