La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Mujer enferma, mujer eterna.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Para los Santos, nieves en los cantos.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Hoy por ti, mañana por mí
Pueblo chiquito, campana grande.
A camino largo, paso corto.
Gato gordo, honra su casa.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
Después del relámpago viene el trueno.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Quien desprecia, comprar quiere.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Cuando te sople bien el viento, aprovéchalo.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
¿Y si somos los mejores, bueno y que? (Ante cualquier actividad deportiva).
Remendar y dar a putas.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Lo que hoy parece, mañana perece.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Haz lo posible para ser bueno y lo serás.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Quien pisa con suavidad va lejos.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
A quien celos no tiene, no tiene verdadero amor.
El trompo mientras más lo lían más baila.
Vanidad exterior es indicio de pobreza interior.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Es como llevar leña para el monte.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.