La bonanza amenaza borrasca
La enseñanza sin palabras y el beneficio de no actuar no tienen en el universo absolutamente nada que ver
Donde ajos ha, vino habrá.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
El que trabaja, no come paja
Te va a atropellar un carrito de helados.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Deja al menos un huevo en el nido
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
Pase mayo, y pase pardo.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
Te casaste, la cagaste.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
El que muda de amo, muda de hado.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
La fantasía es la droga de la mente
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Grandotas aunque me peguen.
La conciencia vale por cien testigos.
Dios castiga sin dar voces.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
pajero como tenedor de oveja.
El bien viene andando, pero el mal volando.
El que demonios da, diablos recibe.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Peor está que estaba.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
A casa de tu tía, entrada por salida.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Saber poco obliga a mucho.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
El gusto se rompe en géneros.
Más vale aprovechar que tirar.
Oro es, lo que oro vale.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.