El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Hablar hasta por los codos.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
En el verdadero amor es el alma la que abraza al cuerpo
Cava, cava y encontrarás agua.
Le dieron gato por liebre.
El mal que no es durable, es tolerable.
Fingir no es mentir.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
No hay nada más caro que lo regalado.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
La ambición mató al ratón.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Para su madre no hay hijo feo.
Se sincero y honesto siempre.
Hurta y reparte, que es buen arte.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Si quieres vida segura, asienta el pie en la llanura.
Es tiempo de vacas flacas
Las malas nuevas, pronto llegan.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Buena mula, mala bestia.