Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Estás trabajando para el inglés.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
Idos y muertos es lo mesmo.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Agua beba quien vino no tenga.
Ítem de lista viñeteada
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Un ruin ido, otro venido.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Ni tiñe ni da color.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Los sordos no oyen, pero componen.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Los hombres positivos son lo que más errores cometen.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
Hijos casados, duelos doblados.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
Cada uno habla como quien es.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Erga Arga y Aragón, hacen al Ebro varón.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Vida sin amor, años sin verano
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Pocos pelos, pero bien peinados.
El que tiene lengua a Roma va.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Quien tenga tiempo que no espere
El que se convida, fácil es de hartar.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Oir a todos, creer a pocos.
Hablando se entiende la gente.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Si el alcalde corta pinos, ¿qué no harán los demás vecinos?
Nosotros observamos desde donde estamos parados
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
Los de Morón como son, son.
En la unión está la fuerza.