En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Ha de salir la corneja al soto.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
En la duda, ten la lengua muda.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
No arrojes margaritas a los puercos.
Casa hecha y mujer por hacer.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Pedir más es avaricia.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
La barca pasa, la orilla queda
Hasta las penas severas, con plata son llevaderas.
El burro hablando de olotes.
Abril, deja las viñas dormir.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Intimidades, solo en las mocedades.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Septiembre benigno, octubre florido.
Hombre refranero, medido y certero.
Juego de manos es de villanos.
Negocios de puercos, puerco negocio.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Mujer Besada mujer ganada.
Con pan y vino, se anda el camino.
Allá va la lengua do duele la muela.