De bajada todos los santos ayudan
Más corre un galgo que un podenco.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
No es posible defenderse del aburrimiento
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
El que la sigue la consigue.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
A largos días, largos trabajos.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Buena olla y mal testamento.
Come santos, caga diablos.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Más enredado que un kilo de estopa.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
De cuero ajeno, correas largas.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
El Rey es poco para su porquero.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
Con el marisco, nada de vino arisco.
Estorba más que un colchón en la cocina.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
A cabo de rato, Andújar.
¿Qué puede el humo hacerle al hierro?
Cuentas claras, amistades largas.