De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
A los enemigos bárreles el camino.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
El vino no tiene vergüenza.
La lengua larga es señal de mano corta.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Caer para levantarse, no es caer.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
A roma va, dinero llevará.
Dar en el clavo.
Donde ajos ha, vino habrá.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Entre pitos y flautas.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
La más cauta es tenida por más casta.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Criados, enemigos pagados.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
Le debe a cada santo una vela.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
No cuentes dinero delante de los pobres.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
De baños y de cenas están las sepulturas llenas.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Hacer el agosto.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.