Els lladres grans enforquen als petits.
Pagan justos por pecadores.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
A un fresco, un cuesco.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Burgáles, mala res.
Desvestir un santo para vestir otro.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Hablar hasta por los codos.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Por San Martín, trompos al camino.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
Haz buena harina y no toques bocina.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Galga salida, a liebre parida.
Buitres y milanos, primos hermanos.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
No todos los que van a la iglesia son santos
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Gente castellana, gente sana.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Cada oveja con su pareja.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Ave que vuela, a la cazuela.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.