A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Si hay miseria, que no se note
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Se goza más amando que siendo amado
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
No hay moros en la costa.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Con los descuidados, medran los abogados.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Como turco en la neblina.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
El que la hace, la paga.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Es de sabios, cambiar de opinión.
A cada ermita le llega su fiestecita.
La familia pequeña, vive mejor.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.