A la fortuna, por los cuernos.
Hay más días que ollas.
Hablando se entienden los blancos.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Al hombre se le mide de cejas para arriba.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
A falta de pan, buenas son tortas.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Es más puntual que un ingles.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Cobra buena fama y échate a dormir.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
El que ríe el último, ríe dos veces.
El que venga atrás que arree.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Quien hace un cesto hace cien.
Cazador con levita, quita, quita.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Oír es precioso para el que escucha.
El que asno nace, asno se queda.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
Si vives alegre, rico eres.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
El cornudo es el último que lo sabe.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Para el gusto se hicieron los colores.
A mala suerte, envidia fuerte.
Hacer la del humo.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Quien la haga que la pague.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
Dejar al gato con el pescado.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
Está mal pelado el chancho.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Hermano ayuda y cuñado acuña.