El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Putas y frailes andan a pares.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Difama, que algo queda.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
La democracia también genera hombres deshonestos
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Manos duchas comen truchas.
Los más completos varones, se amarran los pantalones.
El que mucho promete, poco cumple.
Creerse el papá de los helados.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Males comunicados, suelen ser remediados.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Variante: Salir de Guatemala y meterse en Guatepeor.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Entre menos burros, más choclo.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Dulce y vino, borracho fino.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
No ser escaparate de nadie.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Más duro que sancocho de pata.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Riñas de enamorados, amores doblados.