El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
En la boda, quien menos come es la novia.
Es de sabios cambiar de mujer.
Esposa prudente es don de Dios.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Hombre casado, burro domado.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
La boda de los pobres, toda es voces.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
La novia del estudiante nunca llega a ser la esposa del profesionista.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Llevar bien puestos los calzones.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Marido rico y necio no tiene precio.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Más vale bien amigada que mal casada.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Menos malo es mortuotio que casorio.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.