La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Hazte cordero y te comerán los lobos.
De la nieve no sale más que agua
El abuso de las riquezas es peor que la necesidad de ellas.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Quien cae no tiene amigos.
Entre más cuervos haya, la rapiña es devastadora.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
Al erizo, Dios le hizo.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
En mi casa mando yo que soy viudo.
El cielo me ha designado para gobernar a todas las naciones, porque hasta ahora no ha habido orden sobre las estepas
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
El que evita la tentación, evita el pecado.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Jamás digas: nunca jamás.
Después de toda oscuridad hay luz.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Mallorquina, puta fina
El dormir es el hermano menor de la muerte.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Al que no admite consejo no se le puede ayudar.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Madrastra, madre áspera.
A quien habló, Dios le oyó.
Hay quien no ve su camino.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
No hay como la casa de uno