Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
A roma va, dinero llevará.
Haz bien y échalo al mar; si los peces lo ignoran, Dios lo sabrá.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Las aguas mansas son las peores
Belleza sin bondad es como un vino picado
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Pajar viejo, cuando se prende, malo es de apagar.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Indio con puro, ladrón seguro.
El río pasado, el santo olvidado.
El amor no se oxida
Este afán renovador, cambia malo por peor.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
No coma cuento coma carne.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Continua gotera orada la piedra.
La religión presenta pocas dificultades a los humildes, muchas a los orgullosos, insuperables a los vanidosos
Hazte cordero y te comerán los lobos.