Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Un tiznón solo no arde sin otro.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
El vino y la verdad, sin aguar.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
El que no tiene hijos los mata a palos.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Si la piedra cae sobre el huevo, mala suerte para el huevo. Si el huevo cae sobre la piedra, mala suerte para el huevo.
El que no ayuda, estorba.
Si el culo tuviera dinero, Don Culo lo llamaría el mundo entero.
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
Toda demasía enfada y hastía.
La Infantería no llega, y la caballería no pasa.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
No es posible defenderse del aburrimiento
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Dar con la puerta en la cara.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Todo laberinto tiene una salida.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Día vivido, día perdido.
Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Agua fina saca la espina.
Tiempo que se va, no vuelve más.
No hay bueno que no pueda ser mejor, ni malo que no pueda ser peor.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Con amigos de esa clase, ¿para qué quiero enemigos?.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
El santo ausente, vela no tiene.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
Más vale poco que nada.