Ocasión desaprovechada, necedad probada.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Mujer enferma, mujer eterna.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
La muerte todas las medidas vierte.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Compañía, ni con la cobija.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Donde lo hay, se gasta.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
pajero como tenedor de oveja.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Voz del pueblo, voz de Dios.
No eches más leña al fuego.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
Chocolate frío, échalo al río.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
El peor de todos los temores, es el temor a vivir.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
El que escucha su mal oye.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
No da, ni dice donde hay.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
Es más fea que una noche oscura.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.