Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
El daño hecho no tiene remedio.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
Al maestro, cuchillada presto.
A mala leña un buen brazado.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
El derecho de los pobres no es más que llanto
En el pedir no hay engaño.
Callar como puta tuerta.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
El que rompe, paga.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
El vicio, saca la casa de quicio.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
La muerte hace reflexionar.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
Mucho dinero y poca educación, es la peor combinación.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Poca cuadrilla, vida tranquila
A quien presta nada le resta.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Las desgracias no vienen solas.
Porfía mata venado, que no venablo.
Pleito y orinal llevan al hombre al hospital.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Está oscuro debajo de la lámpara
A chico pié, gran zapato.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.