Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
El cerdo siempre busca el fango.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Tierra por medio, para poner remedio.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
El que fía o promete, en deudas se mete.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
A gran subida, gran caída.
Donde se pace, que no donde se nace.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Harto da quien da lo que tiene.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Mala cosa nunca muere.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
El que no te ama, burlando te difama.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Duro de cocer, duro de comer.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Para todos hay un cementerio.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Más vale tuerta que muerta.
Ruega a Dios por el mal señor, porque no venga otro peor.
Dios no se queda con nada de nadie.
Pídele a Dios que muera si quieres que dure mucho.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Puso pies en polvorosa.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
La muerte y el amor, enamorados son.
A fuerza de villano, hierro en mano.
Cavas tu tumba con los dientes.