De dientes pa'fuera.
No hay pero que valga.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Ante la duda, abstente.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
Lo malo sin maestro se aprende.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Le dan la mano y se toma el pie.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
El que nada duda, nada sabe.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
Una vida inútil es una muerte prematura.
Quien desprecia, comprar quiere.
El perro que mucho lame, chupa sangre.
Una golondrina no hace verano.
Lobos de la misma camada.
Di mentira, y sacarás verdad.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
A los locos se les da la razón.
Cuando Noviembre acaba ya el invierno empieza.
Al amigo, nunca lo pruebes.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Valentón y rufián, allá se van.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.