La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
De dientes pa'fuera.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
Ante la duda, abstente.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Lo malo sin maestro se aprende.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
El que nada duda, nada sabe.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Le dan la mano y se toma el pie.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Donde bien me va, allí mi patria está.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Quien desprecia, comprar quiere.
Una vida inútil es una muerte prematura.
El perro que mucho lame, chupa sangre.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Lobos de la misma camada.
Una golondrina no hace verano.
Al amigo, nunca lo pruebes.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Cuando Noviembre acaba ya el invierno empieza.
Di mentira, y sacarás verdad.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
A los locos se les da la razón.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
El que en verano no trilla, en invierno no come.